"Admiro en Hipólito su amor por el trabajo, su valentía, su calidad de visionario".
Ahora que no estamos
en campaña y que estas líneas no pueden ser tomadas como clientelares (salvo
por los malpensados, por supuesto. Que me perdonen, honrar honra), la ocasión
es, creo, oportuna para manifestar mi admiración por Hipólito Mejía. Sus
virtudes, me parece, son muchas. Muchas más que sus defectos, esos defectos que
le critican pero de los cuales nadie está libre.

